Con motivo de la celebración del Día internacional de la Discapacidad, los artistas visitaban el centro haciendo bailar y cantar a nuestros usuarios.

Este sábado, 3 de diciembre, se celebra el Día internacional de la Discapacidad y en nuestro Centro Vértice lo hemos celebrado por todo lo alto con nuestros amigos, los Titiriteros de Binéfar y su pasacalles Medieval, con el que han inundado de magias, música, ritmo y color las instalaciones del Centro Vértice de la Fundación José Luis Zazurca. La actividad consistió en un originales pasacalles musical, una fiesta estrambótica con gigantes, bufones sobre ruedas, arcos de flores, dragones que echaban humo y confetis de colores. “¡Qué bien lo hemos pasado!”, ¡Ha sido muy divertido, me gusta bailar!”, se escuchaba decir por los pasillos.

Y es que si hay algo que le gusta a nuestros chicos es pasarlo bien. Y si es al ritmo de la música… ¡mejor! “Hemos venido a celebrar este día tan importante con danzas, bailes y algunos de nuestros títeres como las raposas, dragones que echaban fuego o el famoso señor Don Gato”, explica Eva Paricio. ¿El objetivo? “Que nuestros amigos de Vértice pasaran una mañana divertida y alegre. Ha sido precioso como nos han abrazado al final y nos han dicho que volvamos pronto”.

De hecho, es la tercera vez que los Titiriteros de Binéfar visitan la instalación zaragozana, en 2016 por Navidad, en 2018 con motivo de la celebración de la Semana Cultural de San Jorge y, en esta ocasión, en el marco de la celebración del día que promovieron desde las Naciones Unidas en 1992. Este año el lema es “Soluciones transformadoras para un desarrollo inclusivo: el papel de la innovación para impulsar un mundo accesible y equitativo”.

Trabajando la inclusión los 365 días del año

“Es la primera actividad de esa ansiada nueva normalidad, pues llevábamos desde el inicio de la pandemia sin juntarnos todos. Eso sí, al aire libre y con seguridad”, destaca Arancha Pérez, Directora Técnica de Centro Vértice. Una jornada festiva y muy emocionante para reivindicar la integración y con un mensaje muy claro: que todos somos iguales. “Es algo que nosotros celebramos los 365 días del año. Todos tenemos alguna necesidad en nuestra vida y eso no nos hace mejores ni peores que nadie. Nos centramos en las capacidades de nuestros chicos. Y en eso trabajamos cada día”, concluye.